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Ninh Binh: El Santuario de la roca, el agua y el tiempo de Vietnam

A poco más de 90 kilómetros al sur de Hanói, se encuentra la provincia de Ninh Binh, que se despliega ante el viajero como una epifanía geológica. Ninh Binh es conocida por el dominio absoluto del agua, la roca caliza y el silencio interrumpido únicamente por el chapoteo de los remos. Internacionalmente es conocida como “La Bahía de Ha Long en la tierra” y ofrece un paisaje kárstico que se eleva entre ríos serpenteantes, templos ocultos en el interior de cuevas y arrozales que cambian de color de acuerdo con las estaciones.

Ninh Binh es la cuna de la nación vietnamita moderna. Fue aquí, donde se estableció la primera capital del país unificado en el siglo X, Hoa Lu, bajo los mandatos de las dinastías Đinh y Lê Anterior. Hoy en día, ostenta el estatus de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como el único sitio mixto —cultural y natural- del Sudeste Asiático. 

Explorar Ninh Binh es adentrarse en un santuario místico donde la naturaleza y la devoción espiritual se han fusionado a lo largo de los siglos. En esta nota te dejamos una propuesta de los mejores sitios a visitar en esta increíble provincia vietnamita

  • Trang An Grottoes: el laberinto de agua sagrada

Las cuevas de Trang An son un complejo que representa la máxima expresión del paisaje de Ninh Binh y es el eje central del área protegida por la UNESCO. Este gran sistema de ecoturismo cuenta con ríos cristalinos que cortan de forma limpia bloques gigantescos de piedra caliza, conectando valles y cuevas subterráneas perforadas por la erosión hídrica a lo largo de millones de años.

La única manera de explorar Trang An es a bordo de las sampans, es decir, pequeñas embarcaciones de madera conducidas por mujeres locales, quienes han desarrollado una técnica de navegación asombrosa: debido a las largas jornadas bajo el sol, alternan el uso de los brazos con el de los pies, moviendo los remos con una destreza y simetría perfectas mientras mantienen el torso erguido.

En Trang An los motores están estrictamente prohibidos, por ello, el viajero se desplaza con el único sonido del agua y el canto de las aves que anidan en los riscos. Como el agua es tan translúcida, permite observar con nitidez las algas y plantas acuáticas que crecen en el lecho del río, creando la ilusión de estar flotando sobre un jardín flotante.

El complejo cuenta con diferentes rutas fluviales que serpentean a través de cuevas subterráneas de diferentes longitudes, donde el techo de roca se sitúa en ocasiones a escasos centímetros de las cabezas de los pasajeros, obligándolos a agacharse por completo dentro de la barca.

  • Cueva Sang (Cueva Brillante) y Cueva Toi (Cueva Oscura) son un contraste donde la luz del sol se apaga por completo, revelando interiores iluminados artificialmente donde las estalactitas y estalagmitas brillan debido a la alta concentración de cristales de calcio.
  • Cueva Sinh Duoc y Cueva Ba Giot: Los locales cuentan que si una persona bebe tres gotas de agua que caen directamente del techo de la Cueva Ba Giot (Las Tres Gotas), gozará de buena fortuna en el amor y prosperidad en la vida.

A mitad de los recorridos, las barcas se detienen en muelles flotantes que dan acceso a templos y santuarios. Uno de los puntos más fotografiados es el Templo Trình, un santuario dedicado a los cuatro generales de la dinastía Đinh que custodiaban la entrada a la antigua capital.

Asimismo, Trang An alberga el Templo Vu Lam, donde fue construido un puesto militar que sirvió a la dinastía Trần como base de operaciones estratégica para reorganizar sus tropas y lanzar contraataques guerrilleros que derrotaron a las fuerzas de los mongoles en el siglo XIII. El complejo también ganó fama mundial al servir como el escenario natural principal para la filmación de la película de Hollywood Kong: Skull Island (2017), consolidando su estatus como un paisaje que parece extraído de un mito prehistórico.

  • Bai Dinh Pagoda: El Epicentro de la Devoción Budista

La Pagoda de Bai Dinh es el monumento hecho para la vida espiritual del Vietnam contemporáneo. Esta se sitúa en la ladera de la montaña Bai Dinh y ostenta el título de ser el conjunto de templos budistas más grande de todo el Sudeste Asiático, abarcando una superficie de más de 500 hectáreas donde conviven de manera armónica la antigua pagoda original y las masivas estructuras de la nueva sección inaugurada en 2008.

La escala de Bai Dinh requiere varias horas de caminata en ascenso. El complejo fue diseñado siguiendo las líneas maestras de la arquitectura budista tradicional vietnamita sobredimensionado a niveles monumentales, utilizando materiales nobles como madera, piedra azul de las canteras de Thanh Hoa y azulejos esmaltados que imitan las escamas de los dragones imperiales.

El complejo rompe numerosos récords nacionales e internacionales, que detallamos a continuación:

  • La Estupa Bao Thien:  es una imponente torre de 13 niveles que se eleva 100 m de altura, convirtiéndose en la estupa más alta de Vietnam. Su interior alberga reliquias sagradas de Buda traídas de India y Myanmar, y ofrece una vista panorámica sobre los valles de Ninh Binh.
  • El Corredor de los Arhats (La Han): dos pasillos techados de 3 km de longitud que albergan 500 estatuas de Arhats (los discípulos iluminados de Buda). Cada escultura, de más de 2 metros de altura, fue tallada individualmente a mano a partir de bloques macizos de piedra azul de Ninh Binh. Lo más fascinante es que ninguna estatua es idéntica a otra: exhiben expresiones faciales radicalmente distintas que representan las diferentes emociones humanas (alegría, meditación, enojo, compasión). Los fieles locales suelen acariciar las rodillas y los pies de las estatuas para atraer salud, lo que ha pulido la piedra dándole un color brillante.
  • La Gran Campana de Bronce: se encuentra suspendida en una torre octogonal, pesa 36 toneladas y es considerada la más grande del país. Su sonido, según los monjes, puede escucharse a más de 10 kilómetros a la redonda en días despejados.
  • El Palacio Tam The: situado en el punto más alto del eje principal, este templo de grandes proporciones alberga tres estatuas de bronce dorado que representan el Buda del Pasado, del Presente y del Futuro, cada una con un peso de 50 toneladas.

Para los viajeros que buscan una experiencia más conectada con la historia, el verdadero tesoro se encuentra a unos 800 metros de la nueva sección, ascendiendo por una escalera de piedra rústica custodiada por árboles ancestrales. Se trata de la Pagoda Antigua, un santuario establecido en el año 1136 por el célebre monje y curandero Nguyễn Minh Không.

Esta pagoda está construida en el interior de cuevas naturales profundas de la montaña. La iluminación es tenue, el aire es fresco y está impregnado del humo espeso del incienso. Aquí se rinde culto simultáneamente a Buda, a las deidades de la Madre Naturaleza (culto Đạo Mẫu) y a los espíritus de la montaña, preservando de manera pura el sincretismo religioso característico del Vietnam rural medieval.

  • Mua Cave: La ascensión a la cresta del dragón

Para comprender la magnitud de la geografía kárstica de Ninh Binh, es obligatorio dirigirse a Mua Cave (Hang Múa). El atractivo principal de este lugar radica en el monumental desafío vertical que aguarda justo encima de ella: la ascensión a la cumbre de la Montaña Ngoa Long (La Montaña del Dragón Recostado).

La subida a la cima de Mua Cave evoca la estética de la Gran Muralla China a pequeña escala. Se trata de una escalinata zigzagueante de 486 escalones de piedra blanca que representan dragones de la dinastía Trần y fénix imperiales.

La subida es exigente, con pendientes pronunciadas y escalones que demandan una hidratación constante, especialmente durante las horas centrales del día, cuando las rocas calizas irradian el calor acumulado del sol tropical. A mitad de camino, la escalinata se divide en dos picos:

  1. El Pico Menor: coronado por una delicada pagoda de un solo pilar que se asienta sobre un risco afilado, ideal para contemplar las laderas orientales.
  2. El Pico Mayor (Ngoa Long): El mirador principal de la región está coronado por una monumental escultura tallada en piedra de un dragón imperial que se extiende sobre el filo del abismo. En la mitología vietnamita, el dragón es el rey del agua y el protector de las cosechas; desde esta altura vigilante, la criatura mítica parece custodiar el flujo de los ríos y la vida de los agricultores que trabajan abajo en las llanuras.

Estar parado en la cumbre de Mua Cave es contemplar una de las fronteras visuales más perfectas de la geografía del Sudeste Asiático. Hacia el norte y el oeste, se encuentra el cañón de Tam Coc. Donde se puede observar el curso serpenteante del río Ngo Dong, por donde avanzan las barcas entre murallas kársticas de color gris oscuro.

Hacia el sur y el este, te encontrarás con las infinitas llanuras agrícolas del Río Rojo, salpicadas de pequeñas aldeas rurales, canales de riego y campanarios de iglesias católicas coloniales que emergen entre los árboles de palmeras. El mejor momento para realizar esta ascensión es durante el amanecer o el atardecer, cuando la luz dorada suaviza las texturas de la piedra caliza y tiñe las aguas del río de tonos naranjas y púrpuras.

4. Tam Coc Rice Fields: Los Campos de Oro Líquido

A pocos kilómetros de Mua Cave, se encuentra la zona de Tam Coc (que significa literalmente "Tres Cuevas") que ofrece una experiencia complementaria a la de Trang An, pero con un componente antropológico y agrícola mucho más marcado. Mientras que Trang An destaca por su aislamiento místico y sus templos de piedra, Tam Coc es un paisaje vivo donde la naturaleza interactúa con el ciclo laboral de los agricultores locales.

El recorrido por Tam Coc se realiza en las aguas del río Ngo Dong, partiendo desde el embarcadero central del pueblo. El trayecto completo dura aproximadamente dos horas y cruza las tres cuevas naturales que dan nombre al lugar, formadas por el desgaste milenario del río sobre las montañas:

  1. Cueva Ca: la más grande del tramo, con 127 metros de longitud y una entrada que se asemeja a una boca de granito abierta sobre el agua. Su interior es notablemente fresco, ofreciendo un alivio térmico inmediato respecto al calor exterior.
  2. Cueva Hai: ubicada a 1 kilómetro río abajo, tiene una longitud de 60 metros y destaca por sus techos repletos de estalactitas que gotean agua de manera constante.
  3. Cueva Ba: con apenas 45 metros de largo, pero con una salida espectacular que revela un valle interior completamente aislado y rodeado de vegetación tropical densa.

El verdadero atractivo de Tam Coc son sus campos de arroz hidropónicos que crecen en los márgenes inundados del cauce del Ngo Dong, extendiéndose hasta las paredes de las montañas. Este diseño agrícola permite que el paisaje se transforme de forma radical a lo largo del año.

De marzo a abril (El Manto Verde), el arroz se encuentra en proceso de crecimiento, pero a finales de mayo y principios de junio (La Cosecha de Oro), se encuentra la temporada del arroz dorado. Los campos maduran por completo simultáneamente, volviéndose de un color amarillo intenso y cálido. Durante estas semanas, los agricultores van cosechando el grano a mano, apilando los manojos de arroz en las embarcaciones hasta dejarlas al borde del hundimiento.

La provincia de Ninh Binh es el testimonio de que los paisajes más conmovedores de la Tierra son aquellos donde el tiempo geológico y el tiempo humano coexisten en equilibrio. Esta provincia exige ser contemplada desde la lentitud de una barca de remos o desde el esfuerzo físico de una escalinata de piedra. Al entrelazar la inmensidad laberíntica de Trang An con la monumentalidad arquitectónica de Bai Dinh, el desafío físico de Mua Cave y la belleza rural de los campos de arroz de Tam Coc, Ninh Binh se consolida como el alma geográfica de Vietnam: un lugar donde la roca caliza parece resguardar, de manera perpetua, la serenidad y la memoria histórica de toda una nación.