Los archipiélagos de Trường Sa (Islas Spratly) se sitúan de manera estratégica en el mar de Vietnam, representando un gran interés geopolítico y económico global, además de ser uno de los símbolos de soberanía irrenunciable e historia compartida.

A varios kilómetros al sur de Hoàng Sa, se encuentra el archipiélago de Trường Sa “Arenas Largas”, que representa la estructura insular más fragmentada, dispersa y disputada del mundo. Comprende más de 100 islas, arrecifes, islas de coral, bancos de arena y colinas submarinas dispersas en una vasta masa de agua que supera los 400 mil kilómetros cuadrados.
A diferencia de Hoàng Sa, Trường Sa se encuentra rodeada de las fosas oceánicas más profundas del sudeste asiático. Las estructuras principales se agrupan en los siguientes grupos de atolones:
- Đảo Ba Bình (Itu Aba): La isla natural más grande del archipiélago de unas 46 hectáreas de superficie, provista de reservas de agua dulce subterráneas estacionales.
- Đảo Trường Sa (Isla Spratly o Spratly Central): Sede histórica y administrativa de la presencia vietnamita, dotada de vegetación, infraestructura residencial y una pista de aterrizaje.
- Đảo Song Tử Tây (Southwest Cay) y Đảo Song Tử Đông (Northeast Cay): Ubicadas en el extremo norte del archipiélago, sirviendo como puntos de control de navegación crítica.
Riqueza Ecológica y Recursos Naturales
Trường Sa se considera oasis en medio del océano. Sus arrecifes de coral se consideran “puntos calientes” ecológicos esenciales para la salud marina de todo el sudeste asiático. Las corrientes marinas transportan las larvas de peces y corales generadas en Trường Sa hacia las costas de los países continentales vecinos, sustentando las industrias pesqueras regionales.
Además de su incalculable valor biológico, el subsuelo del archipiélago alberga reservas estimadas de hidrocarburos (petróleo y gas natural), junto con ricos depósitos de nódulos polimetálicos e hidratos de metano, lo que incrementa su valor estratégico a nivel internacional.
A pesar de las tensiones geopolíticas, Vietnam mantiene una presencia activa y soberana en numerosos puntos del archipiélago de Trường Sa, el cual está organizado administrativamente bajo la jurisdicción de la provincia costera de Khánh Hòa.
La Vida Cotidiana en las Islas: Comunidades Civiles
En islas como Trường Sa Lớn, Song Tử Tây y Sinh Tồn, el gobierno de Vietnam ha establecido asentamientos civiles con familias de pescadores que residen allí de forma permanente en viviendas construidas para resistir las inclemencias de los vientos monzónicos y los tifones.
Estas comunidades cuentan con escuelas primarias donde los niños reciben educación formal, centros médicos equipados para telemedicina y tratamiento de emergencias de buzos. Además, aquí se encuentran pagodas budistas donde se celebran festividades tradicionales, preservando los rasgos culturales de la vida continental vietnamita.
Sostenibilidad Tecnológica: Agua y Energía
Garantizar la supervivencia en atolones remotos ha requerido la aplicación de tecnologías de vanguardia en sostenibilidad, entre ellas se encuentra la energía renovable. Las islas están cubiertas por sistemas híbridos de paneles solares fotovoltaicos y turbinas eólicas verticales de última generación, reduciendo la dependencia del transporte de combustibles fósiles desde el continente. Además, ante la escasez de acuíferos naturales, se emplean sistemas masivos de recolección de agua pluvial combinados con plantas desalinizadoras de agua de mar por ósmosis inversa. Finalmente, los habitantes emplean invernaderos protegidos de la brisa salina para cultivar hortalizas frescas y árboles frutales adaptados como la bàng vuông, considerada el símbolo vegetal de la resistencia de Trường Sa.
El Estatus Jurídico de las Islas
Un punto de inflexión legal fue el fallo de la Corte Permanente de Arbitraje (CPA) de La Haya en 2016. Dicha resolución dictaminó que las Islas Spratly no reúnen las condiciones legales para ser calificadas jurídicamente como “islas” con capacidad de generar zonas económicas exclusivas de 200 millas propias, ya que carecen de la capacidad natural para mantener la habitabilidad humana o una vida económica independiente sin apoyo externo constante. Por lo tanto, se consideran legalmente como “rocas” o “elevaciones en marea baja”, lo que limita el alcance de los reclamos marítimos que pretenden controlar la totalidad del mar de Vietnam a partir de estas estructuras.
Sin embargo, como política prioritaria del Estado vietnamita, se ha determinado la preservación de la memoria histórica sobre las islas Hoàng Sa y Trường Sa, orientada a educar a las nuevas generaciones y a mantener informada a la comunidad internacional. Por ello, se le ha puesto bastante esfuerzo al Centro de Exhibiciones de Hoàng Sa (Da Nang).
Ubicada en la intersección de las avenidas Hoang Sa y Phan Ba Phien, en el distrito costero de Son Tra en Da Nang, se encuentra esta institución cultural y educativa de primer orden. Inaugurado en marzo de 2018, el edificio presenta un diseño arquitectónico cargado de simbolismo: su estructura simula ser el Sello de Soberanía de la dinastía Nguyễn, representando la autoridad administrativa histórica del país.
En su interior, el museo alberga cinco salas temáticas: la primera es sobre geografía natural en donde encuentras mapas en relieve que detallan la geomorfología y ubicación del archipiélago. En la siguiente encontrarás documentos antiguos de Vietnam con copias certificadas de los Châu bản y Mộc bản que prueban las misiones de los señores Nguyễn. En la tercera sala podrás ver una colección de atlas impresos en Europa durante los siglos XVIII y XIX (por cartógrafos franceses, holandeses e ingleses) donde se registra el archipiélago bajo el nombre de Paracels y se ubica explícitamente dentro de la jurisdicción del Imperio de Annam (antiguo nombre de Vietnam). Las dos últimas tienen que ver con evidencias documentales de la gestión durante la época colonial francesa y el espacio dedicado al testimonio de los soldados, veteranos y marineros contemporáneos.
La conservación del medio ambiente marino en esta área se perfila hacia la cooperación internacional, pues proteger los arrecifes de coral de Trường Sa de la degradación inducida por el desarrollo industrial es un deber ecológico que trasciende las fronteras, asegurando la sostenibilidad alimentaria y ambiental de todas las naciones que comparten el mar de Vietnam del Este.